viernes, 5 de octubre de 2007

De trampas y otras cosas


Ayer se dio a conocer la noticia que la atleta estadounidense Marion Jones consumió sustancias prohibidas durante dos años, previo a los JJOO de Sidney 2000, en los que ganó 5 medallas, tres de ellas de oro, por lo que podría perder dichas medallas, y se tendría que reescribir el registro de medallas de los juegos, en el caso más grave de dopaje en esta justa desde la mundialmente famosa descalificación de Ben Jonhson en Seúl 1988.


En otro caso, durante el juego Celtic Glasgow - Milán, por la Champions League, que se realizó en la capital escocesa, se dió otro hecho muy lamentable. Un aficionado saltó a la cancha casi al finalizar el encuentro, burlando a la seguridad y "atacó" con una ligera bofetada al arquero visitante, quien en principio iba tras el invasor, dió tres pasos y se depsplomó, supuestamente lesionado por la "agresión", a tal grado que tuvieron que sacarlo en camilla y sustituirlo. Como dije, la agresión fue todo, menos fuerte, casi una caricia en realidad.

Al aficionado se le ha prohibido el acceso a los juegos del Celtic de por vida, ya sea de local o de visita. Lo que cabe ahora aclarar es qué castigo se merece el arquero del Milán y de la selección brasileña por fingir de manera tan descarada. Por Dios, ya sabemos que las cámaras ven todo, graban todo y aún así se atreven a hacer sus teatritos. Recordemos que al "Cóndor" Rojas lo suspendieron de por vida del futbol por algo parecido.

Nuevamente el deporte está en la mira, no por los resultados, por algo espectacular, etc., sino por las trampas que rodean al mismo. Qué triste.

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